
En el barrio chino venden tambien camaleones, (pese a estar en vías de extinción, marruecos no prohibe su captura y comercio). Un muchacho nos prestó uno, y como Sandra no quería cogerlo para la foto, tuve que hacerlo yo. ¡El hijop*** clavaba las uñas como si le fuera la vida en ello! Pero son inofensivos.